Bueno, amigos, un mes después de la boda, con el viaje finiquitado, la instalación en nuestro nidito y tal, me dispongo a contaros un poco como fue la cosa.
Tiene razón la gente cuando dice que es un día más corto de lo normal, pese a lo que madrugas y lo pronto que empiezas a prepararte. Yo lo recuerdo todo a zumbidos, a trompicones, gente, movimiento, calor... calor... en mi casa hacía mucha, me sudaba hasta la cara, lo cual era un fastidio con el maquillaje ahí puesto sin poderte tocar. Qué asco de maquillaje, cómo me encanta ir con la cara lavada y toquetearme a mi antojo (la cara jiji).
Fue todo un bálsamo que mi padrino y Rosi fueran puntuales y estuvieran allí conmigo todo el tiempo. Mi madre iba de un lado a otro toda puro nervio y mi hermana algo parecido. Yo preocupada por mi gato que estaba asustado de ver a tanta gente e iba escondiéndose por los rincones. Le habíamos hecho una pajarita de tela para hacernos fotos con él y qué va, no hubo manera... Pues yo preocupada porque dejaban la puerta abierta porque mi vecina entraba a casa y salía y yo ya no sabía si mi gato estaba en mi casa, en la suya o escaleras abajo.
Al final de momento me encontré siendo vestida por mi vecina, cosa un poco surrealista. Pero se fue pronto y me quedé sosegada y tranquila en mi habitación, con el vestido puesto, dispuesta a ponerme lo demás yo solita y sin agobios.
El problemón vino cuando mi familia política se perdió desde Alicante a Alcoy (incomprensible, lo sé) y no llegaron a las fotos en casa... pero es que tampoco llegaron a las 6 de la tarde. Así que a las 6 de la tarde en lugar de estar el novio esperando en el altar, estaba un cura diciéndole a mi madre que a las 7 tenía una misa con las monjitas (ay, pillín!) bla bla bla... vamos, que o aparecíamos rápido o no nos casaban...
Al final sobre las 6.30 o pelín más empezaba la cosa, lo cual pues me fastidió un poco porque ni pudo leer mi hermana, ni apenas me enteré de las flores, de la música, ni pude hablar con el organista para pedirle el canon de Pachelbel (no la versión heavy metal que me hubiera gustado porque no hubiera accedido, pero aunque fuera la clásica) ni fijarme en quién estaba sentado aquí o allá... pero bueno... mirado de otro lado, fue una boda accidentada con final feliz. Hasta mi madre hizo las veces de madrina, fíjate por dónde (la madrina real apareció finalizada la ceremonia al fin).
El novio iba guapísimo. De azulón destacando sus ojazos, con su gran sonrisa, més bonico que res. La novia pues dicen que también iba guapa. Yo le pondría un 8, va... jejeje
La sesión de fotos muy divertida, espero que el resultado sea bueno, que aún estamos a la espera, que esas cosas... ya se sabe. De momento las fotos extra-oficiales que he visto están bonitas.
Y en el banquete pues todo bien. Creo que todos sin excepción hubieramos matado a Alexis, el Dj, por la terrible selección musical, pero por lo demás creo que la gente estuvo a gusto.
Yo por mi parte, muy feliz de tener allí a personas como Ismael, Fuen, Sergio... por nombrar a algunos... Ismael, que faltándome Mari Ángeles era preciso que estuviera allí; Fuen, mi única amiga superviviente de la adolescencia que sin conocer a nadie se plantó allí como una campeona; o Sergio, mi amigo incondicional desde que lo conocí en la universidad, haya vivido yo donde haya vivido.
Los demás son todos importantes, por supuesto, mi primo y su mujer que se vinieron desde Rumanía (no son rumanos, conste!); el hermano de mi abuela aunque están mayores y les da pereza ya; mi damo de honor, que tampoco debía conocer a nadie o como mucho a uno que ni siquiera estaba en su mesa. En fin, a todos vosotros que vinisteis, mil gracias, porque me hizo mucha ilusión ver cada una de vuestras caras allí, sobre todo tras una que otra decepción que me llevé con gente que declinó la invitación con excusas más o menos creíbles dependiendo de los casos.
Nuestro viaje de novios fue precioso, os recomendamos encarecidamente un crucero, es algo bestial. Ya hay fotos de eso en el facebook y ya pondré más si me apetece.
Por último y no menos importante, quiero dedicar este blog a las personas que no han podido venir a mi boda.
Mi abuelo, al que un par de semanas antes le dio una embolia, también es mala suerte. Él que estaba todo ilusionado con la boda, que ya tenía su traje... pero bueno, ahora está estupendo y ya he ido a verle después de pasar todo.
Walter, que también se ha puesto malito recientemente y le pilló ingresado en el hospital.
Y luego, por supuesto, a todos los que hubieran tenido que estar, mis tíos, mis abuelos... porque ya se fueron hace tiempo. Y que les hubiera gustado venir seguro.
La dedicatoria especial es para dos personas. Mi padre y mi amiga Mari Ángeles. Sin más que añadir.
Me cuesta imaginarte ausente para siempre.
Tantos recuerdos de ti se me acumulan
que no dejan espacio a la tristeza
y te vivo intensamente sin tenerte.
No quiero hablarte con voz melancólica,
tu muerte no me quema las entrañas
ni me angustia, ni me quita el gozo de vivir;
me duele saber que no podremos partirnos
nunca más el pan, ni hacernos compañía;
pero de este dolor saco la fuerza
para escribir estas palabras y recordarte (...)
Tu ya no estás y florecerán las rosas,
madurará el trigo y el viento tal vez
desvelará secretas melodías;
tu ya no estás y el tiempo ahora me transcurre
entre el recuerdo de ti, que me acompañas
y aquel esfuerzo, que tan bien conocías,
de persistir cuando nada nos es propicio.
Desde estas palabras muy tiernamente te pienso (...)
No volverás nunca más, pero perduras
en las cosas y en mí de tal manera
que me cuesta imaginarte ausente para siempre.
Fragmento de Lletra a Dolors, de Miquel Martí i Pol.