A pares mejor.
Bueno, una de ellas ha tenido final feliz y el otro no.
Una es que me han suspendido el tratamiento y esto se debe a que lo hemos conseguido y me he curado. La otra que nos han jodido el viaje a los Fiordos.
Bueno, quienes ya conozcan mi sarkakecasmo sabrán que bromeo.
El tratamiento ha fracasado. Aunque yo ya hace tiempo que lo tenía asimilado, cuando hacia la mitad ya dijeron que la cosa no iba como debiera. Y ahora... pues ya no hay más tratamientos. Ahora ya son palabras mayores. La parte buena es que al fin me dejo el Sandimmum, unas pastillas, mejor dicho bombas, que me estaban destrozando, por dentro y por fuera. Te sale vello, se te hincha la cara como a don pimpón, diarrea infernal incontrolable salvo con una dieta que aburre hasta a carpanta, temblores dignos del caribe en todo el cuerpo. Y eso por no hablar que me está destrozando el hígado que al parecer está demasiado inflamado.
El amigo Juan Luís Guerra debía atiborrarse a sandimmum, porque yo desde ayer tengo los brazos teñidos de naranja, por la subida de la bilirrubina, me han dicho.
Y después de tan gratas noticias, os contaré que aparte de meter una denuncia a la empleada de viajes el corte inglés (que nos ha hecho la pirula de ofrecernos un viaje y dos semanas despues decirnos que no había encontrao vuelos) en Viajes Barceló nos han conseguido el mismo. Porque claro, ya nos decían que a los fiordos imposible, que ya tenía que ser por el mediterráneo: turquía, croacia.... o islas griegas. Que será precioso también y encima más barato. Pero nosotros teníamos esa ilusión. Aparte, yo pues lo del sol no lo llevo muy bien.
Lo único malo de nuestro precioso viaje es... Spanair.
Espero que el anuncio de bienvenida por megafonía de "feliz viaje al infierno" lo digan el otro vuelo que no sea el mío.
Bueno, una de ellas ha tenido final feliz y el otro no.
Una es que me han suspendido el tratamiento y esto se debe a que lo hemos conseguido y me he curado. La otra que nos han jodido el viaje a los Fiordos.
Bueno, quienes ya conozcan mi sarkakecasmo sabrán que bromeo.
El tratamiento ha fracasado. Aunque yo ya hace tiempo que lo tenía asimilado, cuando hacia la mitad ya dijeron que la cosa no iba como debiera. Y ahora... pues ya no hay más tratamientos. Ahora ya son palabras mayores. La parte buena es que al fin me dejo el Sandimmum, unas pastillas, mejor dicho bombas, que me estaban destrozando, por dentro y por fuera. Te sale vello, se te hincha la cara como a don pimpón, diarrea infernal incontrolable salvo con una dieta que aburre hasta a carpanta, temblores dignos del caribe en todo el cuerpo. Y eso por no hablar que me está destrozando el hígado que al parecer está demasiado inflamado.
El amigo Juan Luís Guerra debía atiborrarse a sandimmum, porque yo desde ayer tengo los brazos teñidos de naranja, por la subida de la bilirrubina, me han dicho.
Y después de tan gratas noticias, os contaré que aparte de meter una denuncia a la empleada de viajes el corte inglés (que nos ha hecho la pirula de ofrecernos un viaje y dos semanas despues decirnos que no había encontrao vuelos) en Viajes Barceló nos han conseguido el mismo. Porque claro, ya nos decían que a los fiordos imposible, que ya tenía que ser por el mediterráneo: turquía, croacia.... o islas griegas. Que será precioso también y encima más barato. Pero nosotros teníamos esa ilusión. Aparte, yo pues lo del sol no lo llevo muy bien.
Lo único malo de nuestro precioso viaje es... Spanair.
Espero que el anuncio de bienvenida por megafonía de "feliz viaje al infierno" lo digan el otro vuelo que no sea el mío.
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